Dicen que el pan enamora,
y yo creo que es verdad...
El sábado 24 de junio, Suanny Calderón vino a su primer taller de masa básica para pan blanco, se trataba sólo de un taller, pero se nos volvió al final una tarde muy íntima y muy bonita. Curioso como a veces podemos ver a las personas muchas veces, compartir cosas bonitas (como el Club de lectura donde Suanny yo yo nos conocimos), pero en el fondo saber poco o casi nada de la gente. Pero qué bonito cuando la vida nos da la oportunidad de juntarnos para una cosa y que a su alrededor sucedan tantas otras.
Ese día supe que Suanny tiene hijos grandes, que uno vive en Japón desde hace algún tiempo y que ella le conserva su habitación intacta por si decide volver, que es una mujer bien luchadora, que oye opera, que va al teatro, que le gusta el vino, que hace unos 15 años decidió volver a vivir, que hace unos meses un accidente no sólo le dejó una cicatriz en la frente, sino que también le adormitó sus ganas de seguir cocinando, y que esa tarde de lluvia conmigo era su regreso a los fogones, ¡vaya honor para mí!
Ese día supe que Suanny tiene hijos grandes, que uno vive en Japón desde hace algún tiempo y que ella le conserva su habitación intacta por si decide volver, que es una mujer bien luchadora, que oye opera, que va al teatro, que le gusta el vino, que hace unos 15 años decidió volver a vivir, que hace unos meses un accidente no sólo le dejó una cicatriz en la frente, sino que también le adormitó sus ganas de seguir cocinando, y que esa tarde de lluvia conmigo era su regreso a los fogones, ¡vaya honor para mí!
Tarde con lluvia, vino tinto, (¡Salud!)
Luciano Pavarotti,
Luciano Pavarotti,
charla, trabajo, charla, risas, otro brindis, más trabajo,
harina, agua, aceite, sal, azúcar y levadura
amasar, leudar, albahaca, ajos, orégano, rellenar,
al horno
¡Pan!
Muchas gracias Suanny y felicidades por darte la oportunidad de volver a disfrutar de la cocina después de esa pausa de los últimos meses, que bonito que vuelvas a encender el horno aprendiendo algo nuevo.
Linda tarde la que pasamos, para mí fue un gusto y un placer compartir esa tarde de panadería juntas. Espero que este sea un nuevo comienzo en muchos sentidos, y que en tu vida haya mucho pan por delante para acompañar esos guisos cocinados a la manera tradicional que tanto te gusta.
Linda tarde la que pasamos, para mí fue un gusto y un placer compartir esa tarde de panadería juntas. Espero que este sea un nuevo comienzo en muchos sentidos, y que en tu vida haya mucho pan por delante para acompañar esos guisos cocinados a la manera tradicional que tanto te gusta.
¡Ya quiero ver las fotos de esas cortezas y esas hogazas que saldrán de tus manos!
Huele a pan,
¡huele a hogar!





























